Tratamiento de trastornos del sistema digestivo

Gastroenterología

La gastroenterología se centra en las causas, la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades del sistema digestivo. Los órganos del sistema digestivo incluyen esófago, estómago, intestino delgado, colon y recto, páncreas, vesícula biliar y vías biliares.

Condiciones y síntomas

Los gastroenterólogos de Texoma Medical Center (TMC) evalúan los siguientes signos y síntomas para encontrar la raíz del problema:

  • Dolor abdominal
  • Reflujo ácido o acidez estomacal
  • Sangre en las heces o en el vómito
  • Hinchazón o gases
  • Constipación
  • Diarrea
  • Dificultad para tragar
  • Indigestión
  • Náuseas
  • Vómitos

Tratamientos

Dispositivo LINX® para tratar la ERGE

El dispositivo LINX está diseñado para tratar a los pacientes con acidez estomacal grave o reflujo ácido, también conocido como enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE). Aumenta el esfínter esofágico inferior, evitando que el ácido estomacal se escape.  El procedimiento involucra la implantación laparoscópica del dispositivo LINX que está hecho de cuentas de titanio imantadas conectadas a cables de titanio, que se colocan alrededor del esófago inferior, por encima del estómago.  Las cuentas imantadas se reducen para prevenir la salida del ácido del estómago, mientras que permiten que el paciente coma y trague normalmente. 

El procedimiento se realiza a través de una laparoscopia, usando una cámara y herramientas que se colocan a través de cinco pequeñas incisiones, que minimizan el tiempo de recuperación y riesgos para el paciente. Por lo general, el procedimiento dura entre 30 y 45 minutos y los pacientes pueden retomar su dieta normal esa misma noche. 

 

Ablación por radiofrecuencia para el tratamiento del esófago de Barrett

El esófago de Barrett es una afección en la que el ácido estomacal daña el recubrimiento del esófago. Las personas con esófago de Barrett tienen un mayor riesgo de desarrollar una forma rara de cáncer denominado adenocarcinoma esofágico.

La terapia de ablación por radiofrecuencia (RFA), que usa el calor de la energía de radiofrecuencia (ondas de radio) para eliminar tejido muerto, puede usarse para tratar el esófago de Barrett. Con el paciente sedado, se inserta un catéter por la boca hasta el esófago. Los electrodos producen un nivel controlado de calor y destruyen el tejido de Barrett. La capacidad de proporcionar un nivel controlado de calor hacia el tejido muerto es un motivo por el que esta terapia tiene un índice de complicaciones inferior al de otras formas de tratamiento. Por lo general, el tratamiento de RFA se completa en menos de 30 minutos, de manera ambulatoria.

Exámenes para problemas gastrointestinales

Hacer un diagnóstico de sus síntomas es el primer paso para obtener un tratamiento exitoso. Un gastroenterólogo de TMC probablemente haga una combinación de lo siguiente: análisis de su historia clínica, examen físico y solicitud de pruebas de laboratorio. Entre los exámenes a realizar, pueden estar:

  • Evaluación de cáncer de colon (colonoscopia, sigmoidoscopia)
  • Pruebas de laboratorio que buscan sangre en las heces
  • Pruebas de diagnóstico por imágenes que ayudan a su médico a ver cómo el sistema digestivo procesa los alimentos y los desechos
  • Pruebas que ayudan a mostrar la fuerza y la función de los músculos en el esófago, el recto o el ano

Evaluación de cáncer de colon

Los gastroenterólogos de TMC detectan el cáncer mediante colonoscopias o sigmoidoscopias flexibles. En ambos procedimientos, el médico puede detectar pólipos en el colon y extraerlos. Los pólipos son pequeños crecimientos de tejido que pueden convertirse en cancerígenos con el paso del tiempo. La remoción de pólipos puede ayudar a prevenir el cáncer colorrectal desde antes de que aparezca. Los tipos de cáncer que son detectados en etapa temprana, a pesar de ser pequeños y que aún no se han diseminado, son más fáciles de tratar. De acuerdo con la Sociedad Americana del Cáncer, nueve de cada 10 personas cuyo cáncer de colon es detectado en una etapa temprana, estarán vivas cinco años después y muchas de ellas podrán llevar una vida normal, posiblemente sin ser afectados nuevamente de cáncer.

Se recomienda que los hombres y las mujeres con riesgo promedio de desarrollar cáncer colorrectal comiencen a hacerse pruebas de detección desde los 50 años. Es posible que las personas con alto riesgo de cáncer colorrectal deban comenzar con las pruebas de detección antes de los 50 años y/o con mayor frecuencia. Hable con su médico acerca de sus riesgos y antecedentes médicos.

Más información sobre las pautas del examen de detección de cáncer colorrectal >

Colonoscopia

La colonoscopia es un procedimiento que se utiliza para buscar lesiones precancerosas, cancerosas en etapa temprana o cancerosas en el colon. Durante la colonoscopia, el médico mirará el interior de todo el colon y el recto en busca de pólipos, que son pequeños crecimientos de tejido que pueden convertirse en cancerígenos con el paso del tiempo. Un colonoscopio (un tubo delgado, flexible, hueco y con luz que tiene una pequeña videocámara) se introduce dentro del colon mientras el paciente se encuentra bajo los efectos de la anestesia; la cámara envía imágenes a un monitor y el médico las observa. Se infla el colon con pequeñas cantidades de aire para mantenerlo abierto y permitir que el médico pueda ver con claridad. El examen dura aproximadamente 30 minutos y es indoloro gracias a la anestesia.

Sigmoidoscopia flexible

A veces el médico realiza una sigmoidoscopia en vez de una colonoscopia. En este procedimiento, el médico mira solo la parte inferior del colon y el recto para detectar signos de cáncer o pólipos. Debido a que el escopio utilizado es solo de aproximadamente dos pies de largo, el médico puede ver el recto completo pero menos de la mitad del colon. El médico utiliza un tubo delgado, flexible, hueco y con luz que tiene una cámara de video diminuta en el extremo, llamada sigmoidoscopio. El sigmoidoscopio se inserta suavemente dentro del colon mientras el paciente se encuentra bajo los efectos de la anestesia, y envía imágenes a un monitor. Se infla el colon con pequeñas cantidades de aire para mantenerlo abierto y permitir que el médico pueda ver con claridad.

Endoscopia digestiva alta

Para evaluar los síntomas del dolor abdominal superior, náuseas, vómitos o dificultad para deglutir, su médico puede recomendar la endoscopia digestiva alta, que le permite al médico examinar las paredes del tracto gastrointestinal superior (GI), el cual incluye el esófago, estómago y duodeno. Esta es la mejor prueba para encontrar la causa de sangrado del tracto GI superior. También es más preciso que los rayos X para detectar inflamación, úlceras y tumores del esófago, estómago y duodeno. El médico usa un tubo flexible delgado denominado endoscopio, que cuenta con su propia lente y fuente de luz, y mira las imágenes en un monitor de video.

Un médico puede usar la endoscopia digestiva alta para obtener una biopsia y distinguir entre tejidos (cancerosos) benignos y malignos. Las biopsias se realizan para muchas razones, y su médico puede solicitarle una incluso si no hay sospecha de cáncer. Por ejemplo, su médico puede usar una biopsia para hacer una prueba de Helicobacter pylori, la bacteria que causa úlceras. La endoscopia digestiva alta se usa para tratar enfermedades del tracto gastrointestinal superior. El médico puede pasar instrumentos a través del endoscopio para tratar directamente muchas anomalías, esto le causará poco o nada de malestar.

Ultrasonografía endoscópica

La combinación de endoscopía y ultrasonido, ultrasonografía endoscópica (EUS), permite a los médicos examinar más de cerca los tejidos dentro y alrededor del tracto digestivo. EUS utiliza un endoscopio con una sonda de ultrasonido pequeña en el extremo que emite ondas de sonido. Estas ondas de ultrasonido pueden revelar anomalías no detectables con otras pruebas. El EUS se puede utilizar para diagnosticar enfermedades del páncreas, el conducto biliar y la vesícula biliar cuando los resultados de otras pruebas no son concluyentes.

Colangiopancreatografía retrógrada endoscópica

Si su médico sospecha que existen problemas o bloqueos con las vías biliares o los conductos pancreáticos, puede pedirle que se someta a una colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE), que es una técnica especializada que se usa para estudiar las vías biliares, los conductos pancreáticos y la vesícula biliar. Los conductos son rutas de drenaje; los canales de drenaje del hígado se llaman bilis o conductos biliares. El conducto pancreático es el canal de drenaje del páncreas.

Durante la CPRE, el médico pasará un endoscopio a través de la boca, el esófago y el estómago del paciente hacia el intestino delgado. Luego de que el médico encuentre las aperturas comunes de los conductos del hígado y el páncreas, pasará un delgado tubo plástico llamado catéter a través del endoscopio y dentro de los conductos. El médico inyectará un líquido de contraste en los conductos pancreáticos o biliares y realizará radiografías. Esto le permitirá visualizar el problema y recomendar un tratamiento.

Microcámara gastrointestinal

La endoscopia por cápsula permite que el médico examine el recubrimiento de la parte media del tracto gastrointestinal, que incluye las tres porciones del intestino delgado (duodeno, yeyuno e íleon) con una videocámara del tamaño de una píldora que debe tragar. Esta cámara tiene su propia fuente de iluminación y toma imágenes del intestino delgado que transmite a un dispositivo pequeño en su cuerpo. El intestino delgado no se puede ver mediante una colonoscopia o una endoscopia digestiva alta. La hemorragia en el intestino delgado es el motivo más común para hacer una endoscopia por cápsula. El endoscopio del tamaño de una píldora debe tragarse para que atraviese naturalmente el tracto digestivo mientras transmite imágenes de video a una grabadora de datos que se coloca en el cinturón por aproximadamente ocho horas. Al final del procedimiento, usted deberá regresar al consultorio para que le quiten la grabadora de datos y el médico pueda ver las imágenes de su intestino delgado en la pantalla de una computadora.

Si necesita un referido a un gastroenterólogo u otro médico de Taxoma Medical Center, llame a nuestro servicio gratuito de referidos médicos al 1-903-416-3627.