Procedimiento robótico salva una vida

La cirugía robótica Single-Site® ayudó a Tara Woodlee a regresar más rápido a lo que es realmente importante luego de una histerectomía y la eliminación de dos tumores no cancerosos.

En enero de 2015, Tara Woodlee, 45, comenzó a tener problemas menstruales: un importante aumento del flujo sanguíneo y dolores intensos. El punto de inflexión llegó un día de marzo, cuando se despertó sangrando y con dolores a las 4 a. m. Su marido la llevó al Texoma Medical Center donde, mediante una exploración por dilatación y legrado (D y L), se detectaron dos tumores, uno de ellos del tamaño de un melón pequeño, en la parte superior del útero de Woodlee.

"Cuando Tara llegó al Texoma Medical Center, ya había perdido seis unidades de sangre. Estaba a punto de morir a causa de una hemorragia", explica la obstetra y ginecóloga de TexomaCare Stacey Thornton, MD, FACOG. Dado que uno de los tumores estaba creciendo en la pared del útero, necesitaba someterse a una histerectomía. Woodlee comenta que imaginaba que le quedaría una cicatriz grande atravesando su abdomen. Por suerte, la Dra. Thornton le dijo que era una paciente apta para la cirugía robótica con el sistema da Vinci® Single-Site®, gracias al cual el órgano se extrae a través de una pequeña incisión del tamaño de un maní.

Tras cuatro transfusiones de sangre, Woodlee estuvo lista para la cirugía. "El robot estuvo listo en 12 minutos", explica la Dra. Thornton. También añade que, en procedimientos como la histerectomía, es preferible utilizar esta técnica quirúrgica. "Se magnifica el tamaño de la zona 300 veces, por lo que puedo ver toda la vasculatura y navegar a través de ella de forma segura".

El procedimiento duró 45 minutos y Woodlee volvió a casa al día siguiente. Las primeras dos semanas no podía levantar más de 5 libras de peso. Aparte de eso, no tuvo ningún tipo de limitación. Afirma que la cirugía Single-Site® le ayudó a volver a su rutina diaria de una forma "mucho más fácil" y contribuyó a su recuperación física. "No me canso tanto como antes y tengo mucha más energía. Esa zona de mi estómago está más tensa y se está aplanando. Creo que tengo mejor aspecto que nunca", dice.

Dos meses más tarde, Woodlee pudo hacer lo que más le gusta: jugar y levantar fácilmente a su nieta de 15 meses sin cansarse ni quedarse sin aliento. "Hacía mucho tiempo que no me sentía tan bien", afirma. "Me siento genial".

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